Los sueños por muy gordos que sean se cumplen…

LOS SUEÑOS POR MUY GORDOS QUE SEAN SE CUMPLEN…SI VAS TRAS ELLOS …

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Escribí esta entrada justo hace un año tras mi primera Maratón en Valencia el 18 de noviembre de 2017 y por mil vueltas de la vida se quedó aquí durmiendo el sueño de los justos…, hoy decido publicarla con la ilusión puesta en volver a repetir muy pronto esta experiencia…

¿Mamá, porque corres una maratón?

– Mamá, no se porqué te esfuerzas tanto en preparar la maratón.
– ¿Porque dices eso?
– Porque, por mucho que entrenes, no la vas a ganar.
– ¿Y tu crees que si no la gano no habrá valido la pena tanto esfuerzo?
– No lo se. Madrugas mucho para poder entrenar, le explicas a papá que te duelen las piernas y a veces dices que tienes ganas de abandonar.
– ¿Quieres saber por qué no abandono?
– ¿Por qué mamá?
– Porque el camino preparándola me hace inmensamente feliz. Un camino largo y difícil que me exige un gran esfuerzo pero que, a la vez, me fortalece y hace sacar lo mejor de mí. Recuerda que siempre ganas si haces lo que te gusta aunque te salga mal.
– Yo también creo que vale la pena esforzarse porque cuando lo hago las cosas me salen mejor.

Albert Einstein decía que la fuerza más poderosa que existe es la de la voluntad. En una sociedad donde prima la inmediatez, donde el sacrificio o la disciplina están infravalorados, donde se busca conseguir las cosas en ipso facto, la pedagogía del esfuerzo queda renegada a un segundo término.
Soy de las personas que creen que, las cosas que merecen la pena en esta vida, siempre requieren de un gran esfuerzo. El secreto para conseguir aquello que nos propongamos se basará en nuestra fuerza de voluntad y en creer que el trabajo merecerá la pena. Soy de las que me comprometo con mis sueños hasta que se vuelven inevitables y me gustaría que mis hijos hiciesen igual.
Como padres en muchas ocasiones facilitamos la vida a nuestros hijos de tal manera que les acabamos convirtiendo en verdaderos inútiles. Por evitar su sufrimiento, no querer soportar las quejas o no oír los llantos, les damos todo aquello que nos piden sin plantearnos si deberían ser ellos quien lo consiguieran con su trabajo y empeño.
La voluntad es la fuerza del querer, del desear que algo ocurra, la mejor aliada para soñar y por este motivo tenemos la obligación de entrenar la voluntad de nuestros pequeños, de darle un protagonismo esencial en la educación. La fuerza de voluntad se fortalece con la práctica y deberíamos hacerles que la entrenen a diario. No quiero que mis hijos sean personas conformistas, caprichosos, inconstantes o poco entusiastas.
Me niego a que mis hijos sean esclavos de sus instintos debido a la incapacidad de esforzarse. Quiero que sean capaces de decidir libremente que deben o no hacer, aprendan a asumir las consecuencias de sus decisiones y no bajen los brazos ante una dificultad. La falta de voluntad hará que, cuando deban tomar una decisión o comprometerse con algo, les pueda lo inmediato, piensen únicamente en los beneficios presentes y no tengan en cuenta las consecuencias de sus actos.
La voluntad debe convertirse en un elemento básico en la educación emocional de nuestros pequeños y nosotros debemos ser el mejor de los ejemplos. Demostrémosles que nosotros conseguimos todo aquello que nos proponemos gracias a nuestro tesón. Entrenémosles a diseñar el mejor plan de acción ante un problema, a conseguir que la motivación autónoma sea la mejor aliada ante los retos, a administrar la voluntad, a buscar mil y una soluciones a los problemas, a perdonar los propios errores aprendiendo de cada uno de ellos.
Les animaré a que compartan conmigo cada uno de sus propósitos, les ayudaré a llevar el registro de sus logros, les daré la mano cada vez que se encuentren con una piedra en el camino. Les demostraré que las cosas no salen casi nunca a la primera, premiaré con entusiasmo y satisfacción cada uno de sus triunfos. Les enseñaré que la queja no será una buena aliada si queremos conseguir nuestros objetivos y aprenderemos juntos a escuchar nuestro corazón cuando la mente quiera ceder protagonismo a la renuncia. Confiare en ellos y en sus capacidades.
Trabajaré a diario para inculcar en ellos el valor del esfuerzo, la voluntad para la lucha, la capacidad de sacrificio y el afán de superación. Seré exigente y firme cuando sea necesario, motivaré la autonomía y el compromiso, confiaré en ellos y celebraremos juntos cada nuevo éxito. Aprenderemos a dominar la impaciencia y la indecisión, venceremos el mal humos, entenderemos la importancia que tiene hacer el trabajo bien hecho.
Y si hijo, no ganaré la maratón pero puedo prometerte que, si logramos cruzar juntos la línea de la meta, seremos capaces de sentir que tocamos el cielo con las puntas de los dedos durante unos segundos.››

Este post lo escribió hace ya algunos meses Sonia López, miembro del club al que yo también pertenezco @malasmadres en su blog Equilibrum (http://sonialopeziglesias.blogspot.com.es/) y desde que cayó en mis manos cuando empecé a prepararme esta prueba lo he leido una y otra vez, y cada palabra, cada frase me ha acompañado en cada una de estas zancadas…

A quince días del maratón mi cabeza va a explotar…, y mi móvil también por las horas y horas que paso leyendo miles de artículos escritos sobre la “maratón”, consejos que hay o no hay que seguir, como alimentarse antes y después de la prueba, que si el test de la media maratón, que si el test de Gavela,… que si mi abuela es finisher de la maratón en 18 horas, que si esto, que si lo otro…; Miles y miles de comentarios, y de pensamientos que me llevan a esta pregunta:
¿Cualquiera puede meterse en el “berenjenal” de correr una maratón?
Hace mucho que uno de mis hobbies es leer mil y una crónicas de carreras de gente normal como tú o como yo que corre maratones, no solo de aquellos “profesionales” que también…, llevo algunos meses mirando planes de maratones en Internet, leyendo entradas en miles de blogs de running…, así que tal vez comenzara entonces mi cuenta atrás….
¿De verdad puedo hacer una Maratón?
El mensajero griego Filípides nunca podría imaginar que su agonizante viaje inspiraría una leyenda que daría paso a una de las competiciones deportivas más míticas del planeta. Según el autor consultado, fue a comunicar la victoria sobre los persas o más bien a pedir refuerzos, recorrió 42 kilómetros desde Maratón hasta Atenas o los 225 que separan la capital griega de Esparta. Sea como fuere, la victoria en la batalla y la heroicidad de Filípides dan sentido y valor a una carrera que es el sueño y objetivo de todo runner…. o de casi todos…
Pero, ¿cualquiera está preparado para correr una maratón? ¿Lo esta una mama de familia numerosa casi sin tiempo para nada por muchas ganas que le ponga?

Copiando una entrada de uno de los runner a los que sigo por las redes sociales @contadordekilometros, os digo:

• CUALQUIERA que tenga el compromiso de salir a entrenar al menos 3-4 días a la semana.
• CUALQUIERA con una base de running de al menos 1 año
• CUALQUIERA que piense que el frio, la lluvia o el calor no son excusas para incumplir el plan de entrenamiento.
• CUALQUIERA que sepa manejar y ordenar su tiempo para rascar horas de donde no las hay sin que se resientan las relaciones familiares.
• CUALQUIERA con la suficiente convicción para no ceder ante la presión de la gente sedentaria que tiene alrededor.
• CUALQUIERA que tenga gran capacidad de sufrimiento.
• CUALQUIERA que sea capaz de empezar a controlar su alimentación y orientarla a una mas sana y eficaz para el entrenamiento.
• CUALQUIERA dispuesto a madrugar un domingo mas que un dia laboral.
• CUALQUIERA con la suerte, la cabeza o la fortuna de no lesionarse en la preparación, para que se produzca “el milagro de la salida”
• CUALQUIERA con la humildad suficiente de rodar muchos kilometros a un ritmo sensiblemente mas lento que el suyo.

Según casi todos los profesionales a los que he consultado: “Cualquiera puede correrla siempre que su salud sea la adecuada y esté supervisado por profesionales”.…, “quien no ha entrenado o lleva poco tiempo haciéndolo no puede afrontar una prueba tan exigente porque sería una locura”…., “Para muchos, el running ha dejado de ser algo saludable para convertirse en un objetivo de vida casi obsesivo”
Y en cierto modo es posible que para mí esta “fiebre del running” además de llegar para quedarse, se haya convertido en algo “casi obsesivo”…; correr me hace feliz, así que quiero ser feliz todo el tiempo que sea posible….
Pero no todo en mi vida es correr…ni todo lo que se ve en las redes sociales es tan bonito, ni lo que se ve lo es todo…

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Tengo 43 años, un marido espectacular que es mucho más que mi otra mitad, tres hijos de 15, 12 y 10 años con sus hormonas en plena revolución, con miles de deberes, actividades extraescolares, un trabajo bastante estresante por mil y un motivos…, y mil y una cosas que preparar para que esta casa de familia numerosa medio funcione… así que mis dudas son terribles… ¿podrá esta mamarunner prepararse esta prueba?, y a estas mil y una dudas, otras mil y una preguntas ¿porque quiere esta mamarunner meterse en este berenjenal?, ¿hay que demostrarle algo a alguien o sólo quiero demostrármelo a mí misma?…;
Busco mil y un artículos y acribillo a preguntas a amigos que ya han participado en esta distancia…

“En esa colina comprendí que definitivamente un maratoniano no es un tipo CUALQUIERA…”

Y así, totalmente decidida me pongo manos a la obra, junto a mi dragón, que como siempre me acompañará en la aventura.
Tras seis meses con un entrenamiento de los chicos del Sanus Vitae de Valencia, se acerca el día D…


Si aquel día que me enfrenté por primera vez a una media maratón, sentía miedo…, esto superaba con creces aquel sentimiento, era más incluso que pánico, mi cabeza solo recordaba lo que me habían enseñado:
“ Si has entrenado bien, el día de la carrera sólo tendrás que poner en práctica lo que le has enseñado a tu cuerpo” … pero mi cuerpo a dos días de la prueba estaba torcido, aparecieron además de los nervios, las náuseas, los mocos, el dolor de cabeza…, y lo que más miedo me dio la fiebre…. como prueba más evidente de que la Ley de Murphy existe.
Llegamos a Valencia con todo ese mar de dudas, pero decididos a disfrutar de todo lo que pudiéramos y si mi cuerpo decía hasta aquí, pues hasta aquí llegaría … el hotel estaba en la misma calle donde estarían ubicados los cajones de salida lo que era una ventaja a la hora de organizarnos sin usar el guardaropa …, dejamos la maleta y salimos rápido hacia la Ciudad de las Artes y de las Ciencias donde estaba ubicada la feria del corredor…, dicen que Valencia es la ciudad del running y creo que se quedan cortos, me sentía como una niña con un juguete nuevo, recogimos el dorsal y recorrimos toda la feria, sin parar de hacer fotos, compramos algún que otro capricho y nos paramos en el stand de Enervit pues allí estaba Paula Gonzalez Berodia… ; no podéis imaginar mi sorpresa al ver que se acordaba perfectamente de nosotros, de aquel reto de “12 meses 12 medias maratones”, charlamos un rato y salí de aquel pabellón más feliz que un ocho.

Llegaba la hora de la comida y decidimos pasarnos por la “paella party” situada muy cerquica, en la que puedes degustar un plato de paella valenciana que estaba buenísimo y aquello era una fiesta de verdad, la música, un showman amenizandolo todo…y entonces allí reconocí otro rosto, el de Luis de @fuerzaypiernas al que sigo tambíen en las redes con todo lo relacionado con el Running … los nervios no cesaban, así que volvimos a la feria del corredor porque había quedado allí con Haruki @haruki_shine, el chico del Sanus Vitae que nos estaba ayudando con el entrenamiento y al que tenía ganas de abrazar y darle las gracias por todos los wasap, email y preguntas tontas que le había mandado a lo largo de todos estos meses de tiradas largas, de series, de cuestas, de sesiones de pesas y abdominales…

” Un sueño no se hace realidad mágicamente: se necesita sudar, determinación y trabajar duro…#ColinPowel”

El día iba de sorpresa en sorpresa, porque al girar a los stand que estaban fuera, mi cara se volvió a iluminar al ver a la mismísima Cristina Mitre micrófono en mano.., esperamos a que terminara su entrevista y me acerque a ella, charlamos juntas un rato también sobre el reto de 12 meses 12 medias maratones, pues ella fue un motor importante ya que su libro me acompañó en el trayecto, nos hicimos varias fotos en las que salgo bastante criminal, como siempre y nos invitó a ver el documental  Mujeres que corren, documental Mujeres que corren al que por supuesto asistimos…, y donde le puse cara a otra de las chicas que comparten su pasión por el running en las redes sociales Isabel del Barrio @onmytriningshoes, y llegó la hora en la que había quedado con Haruki  y con Gema Payá (@misslegingrun) mi madrina en Valencia, la que me bautizó con ese “mamarunner” que llevo desde entonces en los dorsales …. fue increíble el ambiente que se despedía allí y la ilusión y la tranquilidad que todos nos transmitieron… un lujazo de día….

“Así como la vida te dió la oportunidad de soñar, también te dio la posibilidad de convertir tus sueños en realidad” 

Nos fuimos al hotel a descansar si aquello era posible en aquel estado de nervios, y con la cabeza a tope, los mocos, las toses… recibi el abrazo de mi dragón que me tranquilizaba, estabamos allí, ibamos a salir a dar lo que pudieramos dar y si luego se torcia pues no pasaba nada…, me prometío acompañarme en una nueva aventura de esta envergadura, iriamos a Sevilla, a Barcelona, a Londres, a Roma..a donde hiciera falta…

La noche pasó en un duerme-vela con tiritones, desayunamos y salimos del hotel…, olía a maratón… y esto es muy difícil de explicar en unas líneas; Justo frente a nosotros teníamos los cajones de los runner más rápidos, avanzamos hasta nuestro cajón, un poco tiritando de frio y sintiendo todos esos nervios por el cuerpo…, era una sensación bastante rara…, sonó aquel pistoletazo de salida y comenzamos a avanzar por la calle hasta llegar a la línea de salida….y fue entonces cuando ya no había marcha atrás, era un mar de corredores, de camisetas de colores…,  se veian los helicopteros volando y se escuchaba al público de las aceras gritar…

Siempre digo que correr en Valencia es mágico, pero ese día lo era aún más..., empezamos con un ritmo más lento al que yo quería pero no me fiaba de mis mocos y mis fuerzas y sin darnos cuenta teniamos encima ya la media maraton…, pasamos el kilómetro 30, y seguíamos avanzando a nuestro ritmico constante, veía las caras de muchísmos niños pegados a las aceras con las palmas extendidas para chocartelas y gritando ese “vamos mamarunner”, “vamos pepe”…que escuchabamos continuamente…, a la altura del kilómetro 35 quisimos bajar el ritmo para hacer pis, pero nos dimos cuenta de que si lo hacíamos, no seríamos capaces de volver ni siquiera a caminar, asi que cambiamos la idea y seguimos avanzando…

Kilómetro 40 y las calles estaban abarrotadas de gente animando, gritandote eso de “ya lo teneis hecho”, yo ya no sentía las piernas…, a veces me pregunto como fui capaz de llegar allí, giramos la curva y allí estaba aquella alfonbra azul…

Entrar allí, me impresionó y empecé a hacer pequeñitos pucheros…, Pepe me miraba y me preguntaba: “¿estas bién?, ¿son los mocos?”… y no pude ni contestarle… me dijo: “Levanta las manos, lo hemos conseguido..”

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“Tus victorias son sueños que jamas diste por vencidos”

“NINGUN SOÑADOR ES PEQUEÑO Y NINGÚN SUEÑO ES DEMASIADO GRANDE”

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